El arte de las hadas, los niños perdidos, los locos, los indios, los genios y los gitanos

El arte de las hadas, los niños perdidos, los locos, los indios, los genios y los gitanos

20100428

Le cinéma est un art .



















Y el Cine Aguere ¿qué?


Durante el pasado mes de marzo, alguien que conozco tuvo la brillante idea de crear en la red social Facebook un grupo de apoyo, en el que se solicitaba la reapertura del emblemático marco lagunero del Cine Aguere.


Cierto es que cuando me uní a la iniciativa, no se me pasó por la mente (ni a la administradora tampoco) que en pocas semanas el grupo llegara a la friolera cantidad de 3200 miembros, igual que tampoco se le pasó por la cabeza que los propietarios agradecieran la iniciativa, que los medios divulgaran el hecho en cuestión, que se sumaran personas vinculadas al mundo del cine, músicos de diferentes tendencias, empresarios, periodistas, gente de otras islas, de las profesiones mas variopintas y... políticos.


Y es aquí donde quiero particularmente hacer mi reflexión, en el uso coyuntural del propósito natural del grupo, como un hecho inherente de la política del municipio.


Sinceramente, me asombra de sobremanera que tras tantos años de cierre del recinto, sea precisamente en año preelectoral cuando la clase política se interese en el porqué de la situación, y me indigna más todavía el oportunismo.


Sé a ciencia cierta que la totalidad de los partidos políticos tienen sus asesores de turno, sus comités locales, sus juventudes o nuevas generaciones... ¿y resulta que nadie se había dado cuenta que el Aguere estaba cerrado?, ¿nadie había caído en la imperiosa necesidad que tiene el casco de su reapertura?


Está claro que este tipo de asuntos siempre se trata a 4 bandas: por un lado la empresarial, la de los dueños del recinto que necesitan dar salida al problema económico de tenerlo cerrado, la municipal, que tiene que licitar, mediar y decidir sobre la viabilidad del proyecto, la opositora, que presiona (o debería presionar) para que todo esto se agilizara y por último, la popular, en la que yo me englobo, que es la que quiere que el fin se lleve a cabo de la manera que sea.


¿Cual es el problema?, el empresario tiene sus pretensiones económicas (que es como realmente debe ser), la Corporación no acaba de dar salida (en un camino u otro) al empresario, la oposición prefiere aprovechar el momento para entablar una batalla más, y los perjudicados... los demás.


En fin, que seguiremos expectantes a todo, aguardando con impaciencia volver a hacer cola para comprar las entradas. Con suerte, tendremos la oportunidad de ver Harry Potter 20 en el Aguere.