El arte de las hadas, los niños perdidos, los locos, los indios, los genios y los gitanos

El arte de las hadas, los niños perdidos, los locos, los indios, los genios y los gitanos

20110217

γλαυκὣπις







Atenea (del griego ático: transl Αθηνά, Aθηναία o Atenea, Athena en jónico Ἀθήνη Athếnê; en dórico Ἀσάνα Asána).), También conocida como Palas Atenea (Παλλάς Αθηνά) es, en la mitología griega, la diosa de la guerra, la civilización, la sabiduría, la estrategia, artes, la justicia, y la habilidad. Es una de las principales deidades del panteón griego y uno de los doce dioses del Olimpo, Atenea recibe culto en toda la antigua Grecia y en toda su zona de influencia, desde las colonias griegas de Asia Menor a la península Ibérica y el norte de África. Su presencia está atestiguada en las proximidades de la India. De ahí su culto tomó muchas formas, y su figura era divinidades sincréticas con varias regiones de todo el Mediterráneo, se extiende la variedad de formas de culto.


El epíteto homérico más común para Atenea, glaucopis ("γλαυκὣπις"), suele traducirse como ‘de ojos brillantes’ y es una combinación de γλαύκος glaukos (‘brillante’, ‘plateado’, y posteriormente ‘garzo’ o ‘gris’) y ώψ ôps (‘ojo’, o a veces ‘cara’). Es interesante advertir que γλαύξ glaux, ‘mochuelo’,[46] tiene la misma raíz, presumiblemente por sus característicos ojos. El pájaro que ve bien de noche está estrechamente relacionado con la diosa de la sabiduría: en representaciones arcaicas, Atenea suele ser representada con un mochuelo posado en su cabeza. En tiempos antiguos, Atenea bien pudo haber sido una diosa pájaro, parecida a la diosa desconocida representada con mochuelos, alas y garras de pájaro en el relieve Burney, una terracota mesopotámica de principios del II milenio adC.[cita requerida]

En la Ilíada,[54] los himnos homéricos y en la Teogonía de Hesíodo, Atenea recibe el curioso epíteto Tritogenia, cuyo significado exacto no está claro. Parece significar ‘nacida de Tritón’,indicando quizás que este dios marino era su padre según algunos antiguos mitos,o menos probablemente que nació cerca del lago Tritón en África. Otros derivan este epíteto de una antigua palabra cretense, eólica o beocia, τριτώ, que significa ‘cabeza’, por lo que el epíteto sería ‘nacida de la cabeza’, y otros creen que tenía la intención de conmemorar la circunstancia de haber nacido en el tercer día del mes (‘nacida tercera’).

La colosal estatua criselefantina (labrada en marfil y oro) de Atenea Partenos, de treinta pies de altura (con el pedestal), ubicada en el Partenón. La diosa era representada llevando una larga túnica que le caía hasta los pies, y sobre su pecho tenía la égida con la cabeza de la Gorgona. Tenía un casco en la cabeza y llevaba en una mano una Niké de seis pies de alto, y en la otra una lanza, con la que apoyaba contra un escudo adornado con escenas de las batallas de las Amazonas con los Gigantes. A sus pies tenía una serpiente.

En su diálogo Crátilo, el filósofo griego Platón da la etimología del nombre de Atenea, a partir del punto de vista de los antiguos atenienses:

Éste, amigo mío, tiene más peso. Ahora bien, parece que los antiguos tenían sobre Atenea la misma idea que los actuales entendidos en Homero. Y es que la mayoría de éstos, cuando comentan al poeta, dicen que Ate­nea es la responsable de la inteligencia (nous) misma y del pen­samiento (dianoia). Conque el que puso los nombres pensaba, se­gún parece, algo similar sobre ella; y, lo que es más im­portante, queriendo designar la «inteligencia de dios» (theoû nóēsis), dice —más o menos— que ella es la «inteli­gencia divina» (Theonóa), sirviéndose de la ‘a’ de otros dia­lectos, en vez de la ‘e’, y eliminando tanto la ‘i’ como la ‘s’. Y aun quizá ni siquiera por esta razón, sino que la llamó Theonóē en la idea de que ella, por encima de los demás, «conoce» (nooúsēs) las «cosas divinas» (tà theîa). Claro que tampoco es disparatado que quisiera también designar Ethonóē a la «inteligencia ética» (tōi éthei nóēsis), en la idea de que la diosa es esto. Y, ya sea él o algún otro, la llamaron después Athēnáa transformándolo en un nom­bre más bello, según creían ellos.


Siempre se repiten los mismos elementos en los mitos a lo largo de toooodo el mundo..... me quedo con la serpiente y el pájaro